Vistas de página en total

sábado, 4 de febrero de 2017


                                 Sangre bajo las uñas
                                                 Herta Müller,


SANGRE BAJO LAS UÑAS

Soy el verdugo.
El que cuenta las lágrimas
y esconde bajo el filo de la guadaña
la belleza más débil.
Soy el verdugo, 
el que corre por el asfalto caliente. 
La huida, los pies hundidos 
en las palabras importantes
que no mancillan el orden.
Soy el verdugo, y soy el mismo, 
y ya soy otro.
Descalzo, con sangre bajo las uñas,
en una escaramuza, o una falsa coartada
para no enfrentarme a la vida
que respira con pulmones de viejo.

Los días uniformes 
como esas espigas
que zarandea el viento. 

No diré que soy inocente,
pues sigo aquí  
delante de ella.
                    
La muerte 
Ayer parecía una escena de ficción
Y hoy está sentada
                                entre mis cosas.




miércoles, 1 de febrero de 2017

Y  SINO

La lucha, la que cada uno siente como suya.
Allí, donde la brisa mece unas espigas amarillas
antes de que el fuego las devore
o la lluvia, con ahínco, arrase la cosecha.

Agua y brasas encendidas
para borrar los días.

La lucha, la que sitúa a cada uno
en el lugar elegido, con lo poco que tiene.

Y sino, la huida. La que avergüenza
y deja en tu rostro el daño
                                           para siempre.

sábado, 28 de enero de 2017

PASADA LA MEDIA EDAD 


Pasada la media edad 
todo es una espera.

Detrás de una cerradura
que aleja el invierno
el viento y las palabras oscuras,
lo que fue la vida, 
lo que pudo ser,
es un sueño sin amenazas.

Los ojos, 
pasada la media edad,
se cierran sin necesidad 
de llaves.


viernes, 18 de noviembre de 2016

LAS LÁGRIMAS DEL DÍA

El cansancio nos redime, justifica nuestra tez
y nuestro silencio, y cierra oídos y ojos
para que no seamos. ¿Acaso basta oír para ser?
La luz ha sido un dragón, una flecha equivocada
como el sueño que anda suelto por las montañas,
y busca en las cavernas, y hiere el corazón.
Esta música pegada a la carne no sustituye la belleza.
Coge en tus manos el agua del riachuelo,
una ínfima parte de su ser. Nada cambia.
Busca, ahí, en el centro, alguna respuesta,
sólo quedan sombras
                                 cuando el agua se derrama.

La ceniza que no se ve no existe.
Cultiva los helechos en un huerto inclinado,
junto a los crisantemos.

Por la mañana abre los ojos,

mira cómo las lágrimas del día acarician la carne.

sábado, 12 de noviembre de 2016

CUANDO LLEGUE NOVIEMBRE


El peso de este sol prueba la dicha
y limpia la memoria 
                              de humedades,

y un frío que el sueño no consigue borrar.

La fruta de mañana
                                     parece enferma.

El tiempo empuja
por un prado inclinado, sobre la hierba, 
lo que guarda la fe.

No hablo de confesiones  
pues cada uno intenta arrimarse
                                           a un fuego.

Cuando llegue noviembre
preguntarás por las sombras

                                  que están a tu lado.   

viernes, 7 de octubre de 2016


Manchas, bosquejos, nubes negras
en tu cielo de calígrafo.
                                      Jordi Doce
LA SEGUNDA RAÍZ

El cielo de hoy es el cielo de la niñez,
ahí, sobre el valle, en a Besada.
Las manos atadas a la empuñadura,
los surcos llenos de patatas.
                                                      .  
Alguien lee ensimismado bajo la lluvia,
sin saber si los animales se alejan,
y pierde la línea que siguen las letras
como el arado el surco.
Los truenos atraviesan la montaña, 
y un rayo enciende nubes negras.

El agua deshace el camino, la tinta
de las letras desnudas frente al frío.

De noche, aquellas palabras vuelven
y revoloteaban en su cabeza
sin saber muy bien qué sentido tienen.

Los años han ido enseñándole
la dirección del viento y la tormenta,
las razones de la montaña herida.

Pero sigue sin comprender algunas cosas,
y cierra los ojos, como entonces,
y hurga en la memoria
para salvar aquello.
                                         Para salvarse.




jueves, 8 de septiembre de 2016

LAMENTACIONES

Como piedra que no quiere ser piedra
llega a mis oídos esta música
que solo entiendo si me desnudo,
si soy madera húmeda en un bosque antiguo,
pues cruza entre las hojas,
y acompaña a esos trinos limpios
que celebran un nuevo día.
Como piedra que no quiere ser piedra,
escondido entre la muchedumbre.
ignorando mi destino.

.